Enlace Socialista

Proletarios del mundo uníos

TROTSKY, A MODO DE BALANCE

TROTSKY, A MODO DE BALANCE

Guillermo Almeyra

 

León Trotsky, asesinado hace 70 años en México, fue para la izquierda el hombre más importante del siglo pasado y es hoy el único que sigue siendo indispensable para comprender aspectos fundamentales de la realidad de este siglo. Lenín, sin duda, tuvo también enorme importancia a escala rusa y mundial pero su muerte temprana facilitó que Stalin destruyese su obra -su partido y el equipo que él formara- y presentase como su legado teórico una amalgama de posiciones conservadoras y reaccionarias transformadas en dogma. Creyendo en Stalin murieron en todo el mundo decenas de millones de trabajadores y revolucionarios pero el stalinismo vacunó a enteros pueblos contra el socialismo y su régimen y su partido, con 18 millones de miembros, se derrumbaron sin resistencia y como un castillo de naipes.Mao Zedong, en quien muchos depositaron tantas esperanzas, condujo por su parte a la construcción de un partido que no sólo no es anticapitalista sino que cuenta con miles de millonarios en dólares en su seno y que se dedica a edificar a toda marcha un país capitalista basado en la terrible explotación de la naturaleza y de la mano de obra.

Trotsky, como todos los grandes hombres, tuvo grandes defectos y también errores de gran magnitud y trascendencia. Con Lenín, por ejemplo, reprimió a los marineros anarquistas de Kronstadt e ilegalizó sucesivamente a los socialistas revolucionarios y a los mencheviques de izquierda, que habían apoyado la revolución de Octubre y formaban parte del gobierno y de los soviets (consejos obreros). Después votó la supresión de fracciones en el partido, contra toda la historia democrática de éste, lo cual sentó las bases para su transformación en un partido único identificado con un Estado heredado del zarismo, burocrático y jerárquico, y abrió involuntariamente el camino a Stalin. La invasión extranjera y la guerra civil tuvieron para Lenín y Trotsky, unidos también en esto, la prioridad sobre la construcción de una conciencia socialista y así pusieron al partido por sobre la clase obrera, sustituyéndola y sometiéndola al aplastar a la Oposición sindical y desconociendo la pluralidad propia de las clases trabajadoras y la necesidad de ganar democráticamente consenso para construir el socialismo, que no es obra de un partido sino de los trabajadores mismos. Por último, no le hizo caso a Lenín , que le proponía combatirlo juntos y concilió con Stalin y después concilió también con los que habían servido a Stalin (Zinoviev y Kamenev) y volvieron a capitular ante él. Mientras Lenín era una flecha tendida hacia el objetivo colectivo, Trotsky, que no era un constructor de partidos sino un pensador revolucionario, tenía demasiado en cuenta su personalidad y creía demasiado en su superioridad intelectual. Por eso aceptó el terreno de lucha impuesto por Stalin y Zinoviev, que lo presentaban como enemigo de Lenín, y tardó demasiado, en defensa de la ortodoxia leninista, en ver la degeneración irremediable del partido y la imposibilidad de reformarlo No pudo igualmente apreciar en toda su magnitud el daño irreparable causado a la conciencia de los obreros de todo el mundo por las tremendas derrotas, durante decenios, sufridas debido a la política de Stalin y de los partidos stalinistas y por la presentación como socialismo realizado de un régimen burocrático totalitario con valores y políticas capitalistas. Por eso, aunque previó ya en 1936 la posibilidad de la desaparición de la Unión Soviética a menos que hubiera una nueva revolución socialista, excluyó de su análisis sobre esa alternativa de una revolución antiburocrática la inexistencia en la URSS (salvo en los campos de exterminio) de los núcleos revolucionarios capaces de dirigirla.

La grandeza de Trotsky y su papel indispensable, su legado teórico, vendrán sobre todo del Trotsky profeta desarmado y exiliado. Porque mantuvo el internacionalismo frente al nacionalismo contrarrevolucionario de Stalin, luchó desde los años veinte por la democratización de la vida interna del partido y del Estado y la separación entre ambos, planteó lúcidamente la necesidad de apoyar las sucesivas ocasiones revolucionarias, como la revolución china o España, en vez de tratar de construir gobiernos burgueses centralizados y en eso preparó los futuros Che Guevara. Igualmente, con su teoría sobre el desarrollo desigual y combinado, armó posteriormente a otros como René Zavaleta Mercado con su idea sobre “naciones abigarradas”, en la comprensión de que el capitalismo no sólo convive con formaciones precapitalistas sino que las subsume en un todo único y contradictorio lo cual obliga a reconocer las diversidades para buscar una unidad dinámica y cambiante de ellas en el proceso revolucionario. Trotsky fue también quien analizó en su exilio mexicano los gobiernos bonapartistas en los países dependientes dando la clave para evitar calificaciones tontas como el populismo a la Laclau o la búsqueda eterna de en qué consiste el “progresismo” de los gobiernos que se oponen al imperialismo. Sin su análisis de la burocracia soviética, también, es imposible comprender lo que pasa en los gobiernos revolucionarios que la crisis del imperialismo tiende a hacer aparecer en América Latina. Y sin su énfasis en la construcción de un núcleo en torno a principios sólidos y a una visión internacional, no se puede preservar nada fundamental del legado de Marx y de Lenín. Por consiguiente, no puede ser leído y conservado como hacen los fieles con la Biblia, el Talmud o el Corán y, evidentemente, no es responsable de la decena de grupos que lo dejan de lado mientras invocan su nombre. León Trotsky fue un pensador crítico, aunque no siempre suficientemente autocrítico, y su crítica partía siempre de las modificaciones y contradicciones en la realidad, no de una teoría preconcebida. Para él, que exigía rigor teórico, también “el árbol de la vida es verde y el de la teoría es gris”. Por eso Trotsky vive y sus asesinos fracasaron en su intento de acallar su pensamiento.

 

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19 de Agosto de 2010 www.enlacesocialista.org.mx