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Salamanca no reduce emisiones industriales tóxicas con graves consecuencias para la salud humana y el ambiente

Salamanca no reduce emisiones industriales tóxicas con graves consecuencias para la salud humana y el ambiente

Difusión Cencos México D.F., 1 de diciembre de 2010

Boletín de prensa
Fronteras Comunes

En 2008, el estado de Guanajuato registró 80 industrias de jurisdicción federal y más del 50% (44 industrias) pertenecen a sectores con altos índices de contaminación como lo son el petrolero y petroquímico, químico, pinturas y tintas, metalúrgica, automotriz, cemento y cal, tratamiento de residuos peligrosos y generación de energía eléctrica entre otros.

Según datos del Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC)1, solo Salamanca concentra alrededor del 35% de toda la planta industrial que tiene el estado de Guanajuato las cuales emiten cantidades importantes al aire, agua y suelo de sustancias tóxicas como plomo, cadmio, níquel, arsénico, mercurio, cianuro, formaldehido, tricloroetano, benceno, toluen diisocianato, diclorodifluorometano (CFC-12); bióxido de nitrógeno, bióxido de carbono y metano, estos 4 últimos, gases de combustión y efecto invernadero precursores del cambio climático entre otros; y por si esto no fuera poco, sorpresivamente para el año 2008, Tekchem reportó al RETC, el envio a coprocesamiento o sea para incineración, 75,460 kilos de metil paratión, sin que se detalle a dónde se mandaron.

Las emisiones constantes de estas sustancias pueden producir desde problemas neurológicos (plomo); respiratorios (cadmio); cánceres en pulmón y senos paranasales (níquel); aumento de cáncer en riñón, hígado y piel y en niños, reducción en el cociente de inteligencia (arsénico); mayores posibilidades de cáncer y en niños daños cerebral (mercurio); dificultades para respirar, dolores de cabeza y en altas concentraciones daños al cerebro y corazón(cianuro); edemas pulmonares, dolores de cabeza, nauseas y posibles cánceres (formaldehido); alteraciones al sistema nervioso central, alteraciones hepáticas y renales (tricloroetano); cánceres, leucemia y daño pulmonares (benceno); daños al sistema nervioso (toluen diisocianato); arritmia cardiaca y asfixia (diclorodifluorometano); edema pulmonar (bióxido de nitrógeno) saturación del aire con riesgos de asfixia (bióxido de carbono y metano).

Para tener idea de los daños a la salud que los tóxicos mencionados pueden causar, tomamos como ejemplo 2 sustancias descritas por el Instituto Nacional de Ecología (INE): 1) El plomo es un contaminante tóxico para los humanos, de difícil remoción del cuerpo lo que hace que se acumule en varios órganos y pueda dañar el sistema nervioso central. La intoxicación aguda produce síntomas como diarrea, vómito, cólico, convulsiones y dolor de cabeza y el daño provocado principalmente al sistema nervioso no es reversible. Los niños con altos niveles de plomo en la sangre presentan desordenes en su comportamiento social y un desarrollo mental restringido con efectos neuroconductuales irreversibles; 2) el bióxido de
nitrógeno es un contaminante criterio que su exposición puede producir problemas de percepción olfativa, molestias respiratorias, dolores respiratorios agudos y edema pulmonar 2.

Y, a pesar de reiterados anuncios de esfuerzos federales para el control de las emisiones industriales contaminantes así como la remediación de sitios contaminados, realmente no se ha atendido el problema desde una perspectiva de política pública en materia de salud y gestión ambiental sobre tóxicos. Toda esta ineficiencia en la política gubernamental se sintetiza en el ejemplo ícono de la devastación ambiental: Tekchem; y esto se vuelve más vergonzoso, cuando se declara como meta presidencial de remediación de sitios contaminados y solo se han gastado dinero sin que se pueda hablar de una verdadera restauración ambiental.

En 2005, se le pagó (considerar que el dinero no es del gobierno) al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), más de 5 millones de pesos por un estudio ambiental que no fue satisfactorio para la autoridad; y en 2007 se anunció la conclusión del retiro y envío a disposición final a Residuos Industriales Multiquim (RIMSA), 114,327 toneladas de azufre contaminado y otros residuos, pagándose más de 132 millones de pesos3.

Ese mismo año, el Gobierno del Estado de Guanajuato formalizó el contrato de compraventa,
mediante el que adquirió el sitio. En 2009 se contrata un estudio integral de evaluación de riesgo ambiental para determinar la contaminación por plaguicidas organoclorados, organofosforados y metales pesados entre otros por la cantidad de 5 millones de pesos, mandando a confinamiento 4mil toneladas de residuos peligrosos ubicados en el dren 14.

Esto muestra que los recursos, no se han aplicado de manera satisfactoria, ya que el problema persiste. Esto quiere decir que actualmente no tenemos una política que obligue a las empresas a disminuir sus emisiones contaminantes ni a sustuir sustancias tóxicas por otras que no lo sean en su producción.

Así, han pasado ya 10 años de la explosión de Tekchem y del incansable trabajo de lucha de Dedicación al medio ambiente y Mejoramiento Ecológico (DAME) por lograr justicia ambiental y alertar sobre la grave situación de salud que esto conlleva y aún la contaminación en Salamanca sigue sin control. Estos son años que significan la falta de una legislación en materia de responsabilidad ambiental, una década de violaciones a diferentes instrumentos legales para culminar en el quebrantamiento del cuarto derecho constitucional, que establece el derecho inalienable a la protección de la salud y a un medio ambiente adecuado para nuestro desarrollo y bienestar. Ha sido también una década marcada por autoridades ambientales que han impedido eficazmente la transparencia y el acceso a la información ambiental.

No es posible que la autoridad ambiental no reconozca el riesgo que significa haber sufrido una explosión en donde se fabricaban plaguicidas tan tóxicos como lo son el DDT, lindano, aldrin, dieldrin, endrin, metoxicloro y endosulfan y México esté obligado a seguir el Convenio de Estocolmo que obliga a eliminar y/o reducir el uso de sustancias tóxicas como algunos de estos plaguicidas.

Por ello, Fronteras Comunes en un reocorrido que hace por Guanajuato para el reconocimiento de sitios contaminados, así como para participar en el Toxicfest, apoya las demandas que nuevamente realizan los compañeros de DAME:

1. Retiro de los pasivos ambientales que aún se encuentran en la empresa Tekchem S.A. de C.V.

2. Plan de una verdadera restauración ambiental de Tekchem

3. Estudio epidemiológico a la población que vive en las colonias aledañas a la empresa Tekchem

4.Transparencia y participación de la comunidad en los trabajos de remediación como se realizó con Metales y Derivados en Tijuana.

Salamanca, Gto. 26/11/ 2010

Carta al pueblo de Tekchem a 10 años del desastre tóxico
DATOS DE CONTACTO: Marisa Jacott, Fronteras Comunes, A.C. tel: 5554558987
mjacott@laneta.apc.org / Maura Vazquez DAME, A.C. tel: 4646471114 tatufuser@gmail.com

Notas

1 http://app1.semarnat.gob.mx/retc/index.html
2 http://www.ine.gob.mx/calaire-indicadores/523-calaire-cont-criterio
3 http://www.sisi.org.mx/jspsi/documentos/2009/seguimiento/00016/000160026...

Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos

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2 de Diciembre de 2010 www.enlacesocialista.org.mx

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