¿Qué hacer?
Ya sabíamos que el fraude estaba preparándose desde hace cinco o más años, que el régimen oligárquico neoliberal que nos domina es incapaz de generar consensos y se legitima en elecciones fraudulentas que terminan por desnudar la ausencia de democracia en el capitalismo.
Políticamente, se nos dice y repite que hay democracia porque hay una igualdad formal ante la ley (que es un mero papel escrito), pero se oculta la enorme desigualdad real que impone la lógica capitalista. Y esta real desigualdad social (de poder político, de control de medios de comunicación masivos, de recursos económicos) que generan las relaciones sociales capitalistas pesa a la hora de las elecciones. Esa desigualdad real, de poder, por lo regular es tan determinante que hace de las elecciones un proceso de legitimación del poder oligárquico.
Contra todo ello, se organizó un fuerte movimiento social (MORENA) y contra esa inequidad emergió un juvenil movimiento estudiantil (Yosoy132) que se confrontó con el sistema de poder en este proceso electoral, cuyo término son los resultados electorales.
Sin embargo, los resultados electorales todavía no están totalmente definidos.
Es verdad que las en-cues-tas de salida le dieron el triunfo a Peña Nieto, pero sólo son encuestas, y ya sabemos que éstas han funcionado de manera abiertamente política, a favor del bloque dominante, en estas elecciones.
La televisión las quiere presentar como el punto final del proceso, pero no lo son. Faltan los resultados preliminares del IFE (al rato los dan), los votos recibidos y difundidos, los cuales se confrontarán con los datos del Movimiento Progresista (AMLO y su equipo deben estar intentando determinar un cuadro global de los resultados electorales).
Faltan las denuncias e impugnaciones ante el FEPADE (que deben ser muchas y estar sustentadas) por todas las cochinadas que hizo el PRI (y el PAN, por cierto).
Falta el juicio del TRIFE para cerrar el proceso.
En fin: falta la batalla pos-electoral, que sigue siendo electoral (limpiar las elecciones).
Por supuesto que es necesario sustentar el fraude electoral con hechos y argumentos. Pero, de entrada, mantener el cuestionamiento a Peña Nieto como candidato impuesto, por Televisa y el PRI, pero también por los cientos de irregularidades que por supuesto (contra lo dicho por el IFE) sí afectaron los resultados electorales.
-Pero tratemos de mirar más allá.
A la fuerza social acumulada en este proceso electoral, debemos sumar más todavía para enfrentar lo que venga, para seguir luchando contra la imposición, contra el neoliberalismo y contra un sistema capitalista que produce y reproduce desigualdades, miseria, exclusión, explotación, enajenación así como opresiones diversas.
Y para eso –hay que decirlo clara y abiertamente- no sirve el PRD (cuyas cúpulas son cómplices del sistema y probables traidores a la candidatura de AMLO) ni los otros partidos institucionales autodenominados de izquierda.
Como a todos nos consta, la campaña de AMLO se sostuvo en MORENA y en muchas organizaciones sociales (entre las cuales el SME jugó un destacado papel en el centro de la república), a veces contra el PRD y los otros partidos.
-Por eso, los morenos, los integrantes de MORENA de izquierda, deben reflexionar sobre la necesidad de construir otra izquierda política, un partido anticapitalista y con un horizonte socialista para mantenerse en la lucha histórica que no se limita a ganar puestos políticos o la mera alternancia porque se quiere realizar una transformación profunda y radical de México, para volverlo una nación verdaderamente soberana, libre, democrática, igualitaria y sin explotación.
La lucha, por supuesto, sigue. Debemos seguir luchando contra esta imposición que nos llena de rabia, de indignación, de coraje. Pero debemos volver esa indignación en lucha política. Y para ello necesitamos otros instrumentos políticos.
Necesitamos luchar y al mismo tiempo organizar otra izquierda, anticapitalista y socialista. Esa es una de las discusiones que es preciso abrir. Tal vez las risas de satisfacción de los perredistas (o de los otros partidos institucionales dizque de izquierda) apresuren la discusión, las definiciones y las tareas entre los MORENOS para poner manos a la obra.
Porque no haremos más política para esos partidos y esos burócratas. Necesitamos urgentemente una organización política del pueblo y los trabajadores (OPT), requerimos un partido revolucionario de los trabajadores (PRT). Cuidado con irse a MORENA partido para formar otro PRD que ha abandonado las luchas sociales por las batallas por los puestos. El lado de izquierda de MORENA debe sacar sus conclusiones y, si quiere seguir siendo de izquierda, organizarse políticamente como tal.
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2 de Julio de 2012 www.enlacesocialista.org.mx