Es necesaria una izquierda socialista y revolucionaria al lado de las luchas del pueblo
David Rojas, militante de la Liga de Unidad Socialista (LUS)
El Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) publicó en Bandera Socialista 37 un artículo titulado: “¡Una Izquierda Socialista es necesaria, al lado de MORENA!”, donde plantea las intenciones de dar apoyo a la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, así como al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y a lo interno del obradorismo propagandizar, movilizar y cuestionar al capitalismo.
En dicho artículo se argumenta que la próxima coyuntura electoral de 2012 será muy importante por lo que apunta que “los socialistas debemos estar al lado de todo movimiento social que resulte democratizador y busque más justicia social”, así como “aprovechar la coyuntura electoral para construir un movimiento social suficientemente poderoso para combatir el neoliberalismo”
Si bien es cierto que el movimiento que encabeza López Obrador, es amplio, heterogéneo, grande e importante debido a que está formado por ciudadanos que están dispuestos a luchar, hay que considerar las características de este movimiento. Es necesario ver lo que implica apoyar a AMLO y sumarse a MORENA.
Vale
decir que desde que AMLO se vio rodeado de popularidad y tuvo la
oportunidad de movilizar a miles de simpatizantes en momentos
cruciales cuando la movilización era fundamental, mostró su
verdadero rostro: su concepción de lucha meramente electoral, esto
le impidió llamar a la movilización para apoyar las luchas
populares como la APPO, el SME, Copala... y un largo etc.
No suficiente con esto recientemente AMLO declaró que de llegar a ser presidente resolvería el conflicto de los compañeros electricistas ¿y por qué no luchó en su momento y no convocó a revertir el decreto de extinción de la Compañía de Luz y Fuerza? Entonces les preguntamos a los compañeros del PRT por qué seguir un movimiento que gira en torno a la figura de López Obrador.
Parece ser que los compañeros del PRT soslayaron por completo los 50 puntos del programa de AMLO, tan solo por señalar unos ejemplos del “antineoliberal” programa de MORENA, analizaremos los siguientes puntos:
En el punto 6 apunta que: “Cuidaremos el prestigio de las fuerzas armadas, garantes de la integridad del territorio y la defensa de la soberanía. Gradualmente se retirará el Ejército y la Marina del combate al narcotráfico”.
El punto 8 sostiene que: “La relación con Estados Unidos se fincará en el respeto a la soberanía y en la cooperación para el desarrollo”
Sobre la democratización de los medios de comunicación se señala que:
“Si Carlos Slim, como cualquier otro ciudadano, quiere tener un canal de televisión, no tendrá problemas”… y más adelante “De la misma forma, si Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas Pliego o cualquier otro empresario desea participar en la telefonía, podrá hacerlo”.
En el punto 36 se apunta lo siguiente: “Se atenderá con esmero la actividad turística”.
El punto 37 del programa establece que: “Pondremos en práctica un programa integral en las ciudades fronterizas que fomente la industria maquiladora, y aproveche la cercanía con el mercado más grande del mundo”
El progama de AMLO establece otros puntos interesantes pero que también se sostienen en la demagogia, como el derecho a la educación pública, resolver el conflicto del SME, todas estas son solo tibias declaraciones, no sostiene un mecanismo para una educación pública gratuita y de masas, y lo más importante ¿Por qué AMLO no lucha, y no llama a movilizarse por educación pública y gratuita? ¿Por qué no llamo a movilizarse para luchar contra el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro?
Para todo esto el MORENA y AMLO consideran que hay que esperar el primer domingo de julio del 2012 a ver si gana la votación, (ó en su defecto, a ver si ahora si le dan ganas de defenderla) y a ver si al expriista no se le olvida cumplir sus promesas de campaña.
Nos objetarán los compañeros del PRT “no confiamos en las elecciones como medio para la transformación social”; sin embargo, sumarse al MORENA y apoyar la candidatura de AMLO implica perder la independencia política. No es posible levantar un programa socialista y revolucionario sin romper con AMLO y MORENA pues éste se enmarca en el camino de las instituciones para reformar el capitalismo. Los socialistas además de luchar en contra del neoliberalismo también tenemos que luchar contra el capitalismo y todas sus manifestaciones, lo que implica cuestionar y por duro que sea oponerse a la política burguesa de AMLO y dar una orientación revolucionaria.
A diferencia del PRT en la Liga de Unidad Socialista (LUS) consideramos que estos puntos no representan reformas o medidas por las cuales los trabajadores tengamos que luchar pues fortalecen un proyecto ajeno al pueblo explotado y oprimido, que plantea efectuar unas cuantas reformas, que de ser posibles harían un poco más eficiente el sistema capitalista; sin embargo, en esencia el programa de MORENA es un programa meramente burgués que si bien se puede diferenciar de los planes de los partidos PAN y el PRI, no defiende en la lucha las demandas democráticas ni tampoco los intereses históricos de la clase trabajadora
En la Liga de Unidad Socialista, nos preguntamos: ¿Cómo es posible que el PRT, apoye a un personaje que tiene la idea de cuidar el prestigio del ejército? De esa institución represora, garante de los intereses de los capitalistas nacionales e imperialistas.Nosotros proponemos un programa que verdaderamente resuelva las demandas del pueblo de México. Por ejemplo, en lo que respecta al ejército y las fuerzas armadas en general, creemos que la situación de urgencia nacional en la que nos encontramos, debido a la violencia generada por el mismo ejército, es necesario que se haga un llamado a los trabajadores y al pueblo en general para luchar en contra de la militarización y a que el ejército regrese inmediatamente a los cuarteles, así como el retiró de los puestos públicos de los mandos militares.
Respecto a la justificación que da el gobierno de Calderón en la supuesta lucha en contra del narcotráfico y del crimen organizado, nosotros llamamos a luchar por la legalización de cannabis (“marihuana”), así como de la cocaína y otras substancias cuyo tráfico ilegal ha sido frenado exitosamente en varios países europeos, aspecto que el programa de AMLO no toma en cuenta. Por otro lado, la forma de combatir al llamado crimen organizado es con la participación activa de la población a través de brigadas constantes de vigilancia de trabajadores, vecinos, colonos etc.
Cuestionamos a las organizaciones que se asumen de la izquierda socialista que integran el MORENA y el obradorismo; ¿creen que el MORENA sea la organización para acabar la militarización? Vale decir que México es un país que se le imponen políticas desde Estados Unidos, además, asistimos a un periodo de violencia contra la población; asesinatos de mujeres, jóvenes y ciudadanos inocentes, presos políticos, desaparecidos políticos, incluso una situación semejante a las dictaduras militares del cono sur de las décadas de los 70 y 80 según el investigador del Secretariado Internacional de Amnistía Internacional (La Jornada 2/08/2011). Una política revolucionaria pasa por rechazar la posición de AMLO y que el PRT no observa, para nosotros la perspectiva tiene que estar encaminada a la lucha de las masas contra la militarización y en algunos casos donde así sea necesario seguir los ejemplos de pueblos como Cherán y recurrir a la autodefensa, a tener la perspectiva de la revolución socialista y sustituyendo el ejército por milicias populares.
En lo referente a la industria maquiladora, si leemos adecuadamente el punto 37, lo que en realidad pretende el programa de AMLO es profundizar la industria maquiladora al imperialismo estadounidense haciendo que nuestro país se encuentre económicamente más atado al vecino del norte. Nosotros, en la LUS, proponemos el desarrollo de una industria que se encuentre integrada al campo mexicano y a las necesidades del desarrollo del país.
Les preguntamos a los compañeros del PRT por qué sacrificar la independencia política de los trabajadores insertándose en un movimiento electoral burgués y más aún, lo importante que hay que entender es que todas estas propuestas que incluso algunas pretenden profundizar el neoliberalismo son sólo promesas de campaña.
Hay que reconocer que el MORENA y los 50 puntos de AMLO no tiene ninguna demanda histórica de los trabajadores, sino que sólo se limita a realizar propuestas para la contienda electoral; además en su programa no plantea cuestiones básicas y elementales de carácter democrático como aborto libre y gratuito, plenos derechos para todos los ciudadanos con preferencias sexuales y de sentimientos “diferentes” ¿o acaso fomentar la industria maquiladora, que como sabemos se caracteriza por evadir las prestaciones a laborales y otorgar los salarios más bajos, así como poner esmero en el desarrollo de la industria turística son demandas de los trabajadores?
El primer punto de MORENA plantea que “es ineludible derrotar a la oligarquía en el terreno político y por la vía pacífica para establecer en México una verdadera democracia, un gobierno del pueblo y para el pueblo.” En principio a la oligarquía necesariamente se le tiene que derrotar en el terreno económico por medio de la expropiación, de otra manera seguirán teniendo el control político para oprimir y explotar al pueblo.
De tal manera que en los 50 puntos del proyecto alternativo de país, así como en los mítines de obrador, ha intentando confrontarse (tibiamente) con el PRI y el PAN, por medio de sus denuncias de “la mafia en el poder” para así hacerse notar como una alternativa, sin embargo no hay que dejarse deslumbrar por un caudillo que se hace pasar de izquierda para atraer votos.
Nos podrán objetar compañeros “aun así, no es lo mismo el PRI el PAN, que el obradorismo y el PRD” y es cierto existen diferencias y tienen matices en cuanto a como gobiernan, pues mientras el PRD en el GDF construye albercas o regala despensas, también tiene una política antilaboral, que fomenta el outsorcing, tiene una clara política de la destrucción del medio ambiente, también, mientras el PRI en Oaxaca reprime AMLO esta de gira en su precampaña hablando solo de “la mafia en el poder”. Marcelo Ebrard quien fue designado por AMLO para sucederlo sostiene ser de izquierda, desaloja y desplaza a decenas de familias enteras de la colonia la Malinche, y reprime en Azcapotzalco para intentar imponer un Foro Estadio.
Y si bien es cierto el hecho de que sectores que integran en el obradorismo ubican al PRIAN como claros enemigos del pueblo (lo cual podemos conceder sea importante) tenemos que avanzar y en la lucha escalar el nivel de conciencia del proletariado, pero la alternativa no hay que exigirla a alguien que no es posible que la pueda dar (no hay que pedirle peras al olmo).
El PRT se equivoca en la forma en que se introduce al MORENA, pues al dar un apoyo a la candidatura de Obrador se subordinan a su programa que no representa una oposición al sistema capitalista, cuando de lo que se trata es de romper de una vez por todas con el lastre del caudillismo y de posiciones seudo izquierdistas que encaminan el descontento a una urna y comenzar la construcción de referentes de la izquierda proletaria que en la lucha plantee en el MORENA sus limitantes y su carácter para forjar la urgente tarea de una organización que sea la cabeza del proletariado.
Los socialistas tenemos que participar en movimientos democratizadores y que busquen más justicia social en tanto que éstos luchen y no se encuentren maniatados a la idea de que con el arribo a la presidencia de un caudillo se resolverán sus problemas; para ello es necesario que los trabajadores se basen en un programa socialista y revolucionario.
Es importante participar en movimientos que busquen más justicia social tales como; reinstalación de trabajadores despedidos, movimientos en defensa de espacios públicos y del medio ambiente, etc., que pueden no ser propiamente revolucionarios ó socialistas pero que hay que participar en estos en tanto la lucha no gire en promesas, y no esté atada a ninguna coyuntura electoral que de facto se encierra en el marco institucional burgués.
Por ejemplo es preciso participar en una huelga aunque esté dirigida por la burocracia sindical, y aún cuando la demanda principal sea por aumento salarial; sabemos que, en el transcurso de la huelga el movimiento puede rebasar los intereses inmediatos de la misma; porque al organizarse en una lucha donde hay un marco de participación para la denuncia los obreros adquieren conciencia de su poder y se libran en principio de la sumisión y obediencia a la patronal, se adquiere la confianza de su poder social mediante la lucha. Muy distinto es participar en un movimiento acriticamente que se basa en un programa que no es de los trabajadores y que está maniatado de antemano a la vía electoral burguesa y a las decisiones que imponga el caudillo o dirigente en turno.
No suficiente con este error, el PRT se introduce a MORENA y al apoyo a la candidatura de AMLO con lo cual pierden toda credibilidad aunque sostengan que agitarán sus banderas a lo interno, tal como lo dice y lo hace desde tiempo atrás la organización reformista El Militante.
Es por eso que tenemos que estar en todo movimiento de lucha y si actualmente no asistimos un asenso del movimiento obrero no es justificación para asumir que fuera del MORENA y del movimiento obradorista toda política revolucionaria es estéril. Ese planteamiento es más bien de un grupo desesperado que no entiende los aspectos más elementales de la lucha de clases y que para tratar de ganar terreno se integra a la cola de los movimientos reformistas burgueses. Desde hace muchos años, los grandes teóricos revolucionarios como Lenin y Trotsky, nos plantearon la tarea a seguir en momentos de baja participación de los trabajadores que consiste en la creación de una organización revolucionaria de los trabajadores que sea independiente de la burguesía y que, por supuesto, no se deje deslumbrar por ningún sector o movimiento de carácter reformista ó burgués.
Nos parece desafortunado que los partidarios perretistas así como de otras organizaciones que se hacen llamar socialistas se introduzcan a una estructura proselitista dirigida por un caudillo que por muy buenas intenciones que tengan de agitar las banderas anticapitalistas y socialistas solo estarán abonando falsas ilusiones.
Si bien es cierto que AMLO, MORENA y el conjunto del movimiento lopezobradorista representan una oposición a la política panista y priista, hay que tener mucho cuidado en cómo dar una alternativa política. Pues una cosa es discutir, criticar y plantear las posiciones socialistas en MORENA y otra cosa muy distinta es integrarse a un proyecto que fortalece el caudillismo de un burgués.
El PRT parte de una premisa equivocada que va al unísono de otro artículo del mismo número de Bandera Socialista escrito por Guillermo Almeyra, donde plantean que la disyuntiva es entrar a un frente antineoliberal, no anti-capitalista (MORENA) o mantenerse al margen del mismo, así sustituyen la contradicción de clase entre opresores y oprimidos, por una lucha entre el movimiento cívico “antineoliberal” contra los entreguistas proimperialistas.
No coincidimos en que la disyuntiva que plantea el PRT sea absoluta, entrar ó no entrar a MORENA este es el viejo planteamiento que ha llevado a sumarse a parte de la izquierda reformista primero con Cárdenas en 1988 y luego con Andrés Manuel en 2006 pero que de fondo plantea el “voto útil” que se ha demostrado que es inútil y contraproducente misma lógica planteada en el estado de Guerrero que llevó a ser gobernador al represor y asesino Zeferino Torre Blanca, ó al represor Marcelo Ebrard que en lugar de ser los menos peores, resultaron ser los peores de todos.
Según el PRT: “Antes de sumergirnos en el caos y en una barbarie sin límites, es urgente unir a todas las fuerzas democráticas para ponerle fin al neoliberalismo” bajo esta justificación los compañeros perretistas se suman al furgón de una campaña electoral al mando de AMLO para que la situación ya no empeore (¿?) y así con AMLO y MORENA pueden ponerle un freno a la actual situación de crisis, es así pues que estos compañeros renuncian y dicen adiós a la revolución permanente. En México como en otros países coloniales ya no es posible que la misma burguesía sea capaz de cumplir las medidas democráticas, México es un país inextricablemente subordinado a la economía estadounidense, para nosotros no basta con ser antineoliberal, planteamos una política anticapitalista que necesariamente tiene que ser antiimperialista, que rompa tajantemente con todas las ataduras del imperialismo.
El PRT estará alimentando y abonando el lastre de la falta de independencia política de los trabajadores; al mismo tiempo contribuye a desviar el descontento y llevarlo a una urna, cuando de lo que se trata es encauzar de manera revolucionaria a toda la población descontenta, la que está con AMLO y la que no está con él; precisamente el objetivo es de dar una opción independiente al movimiento obrero y a sus aliados: campesinos, indígenas mujeres, jóvenes etc. Sin embargo, vemos con tristeza que el PRT se muestra acrítico al movimiento obradorista, por ello, no tiene ninguna observación de lo que llaman el “histórico plantón de reforma” el cual fue la táctica empleada por obrador para desmovilizar.
Nos parece importante que los partidarios del PRT reflexionen dicha política la cual la consideramos una verdadera liquidación como organización revolucionaria. En el mismo ejemplar de Bandera Socialista el PRT reproduce integro el comunicado vertido por la Cuarta Internacional sobre Libia, cuando en pleno bombardeo y agresión del ejercito imperialista la Cuarta llama simplemente a la “Caída de Gadafi”; en la LUS contrario a esta peligrosa posición que beneficia al imperialismo llamamos a defender la soberanía Libia y la defensa militar de este país, así como por la salida inmediata de todas las tropas imperialistas del Magreb.
El PRT es la Sección Mexicana de la Cuarta Internacional de la cual la Liga de Unidad Socialista (LUS) forma también parte lo que no obsta para hacerles observaciones y realizar un enfático pero fraterno llamado de atención a nuestra organización hermana a que reflexionen en sus políticas respecto a la cuestión nacional e internacional, para así recuperar el legado de la cuarta internacional y de la revolución permanente de Trtosky
A diferencia de el PRT en la Liga de Unidad Socialista (LUS) sostenemos que otra izquierda es necesaria, la socialista y revolucionaria que acompañe la lucha del pueblo, contribuyendo en el proceso para influir con un programa obrero revolucionario sobre la necesidad de organizarnos contra el mal gobierno que sostiene el régimen de opresión y explotación. El PRI, el PAN y el PRD son partidos que sirven a los intereses de los ricos capitalistas. Estos partidos y sus satélites, son los que defienden el sistema capitalista. Reconocemos que en estos pueden existir trabajadores todavía de buena fe que ponen sus esperanzas de cambio en un partido ó candidato, pero la realidad hay que decirla tal cual, y a los ciudadanos honestos que simpatizan con el PRD y el obradorismo tenemos que ganarlos sin sacrificar la política revolucionaria.
De lo que se trata ahora es de contribuir para elevar el nivel de conciencia proletaria a la lucha por la independiente política de trabajadores y campesinos, para los reagrupamientos revolucionarios con base en políticas principistas de la lucha de clases y el internacionalismo proletario.
Invitamos a los compañeros militantes del PRT a discutir seriamente una política revolucionaria para la próxima coyuntura electoral, la cual consideramos los socialistas tenemos que participar distinguiéndonos de las campañas electorales de los partidos patronales y satélites.
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Respuesta de Ismael Hernández Lujano
Estimado David:
Por fin tengo los comentarios a tu crítica al PRT. Disculpa la tardanza pero el trabajo casi no me deja tiempo. Sin más preámbulo, vamos al punto.
1. Creo necesario hacer esta aclaración sobre el PRT: una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen; el discurso que tu criticas es sólo la fachada de su política real. Entonces distingamos ambas cosas y hagamos la crítica pertinente a cada una. La política real del PRT es de bandazos y oportunismo. En 2006 estuvieron en la Otra campaña pero tres días antes de la elección del 2 de julio cambiaron de bando y llamaron a votar por AMLO. Difícilmente se trata de un cambio de estrategia, más bien estamos frente a un simple cálculo oportunista. Tres días antes calcularon que AMLO ganaría y que si no llamaban a votar por él, aunque fuera a última hora, se quedarían fuera del reparto de huesos. Cuando yo cuestioné a Héctor por qué se suman ahora a MORENA y en 2006 estaban en la Otra campaña me responde que es porque AMLO se ha radicalizado después del fraude; mentira, se sumaron antes del fraude, antes de la elección. La nota salió en la primera plana de Milenio. E
EN fin, el PRT es una organización electorera y oportunista, su único fin es que Edgar Sánchez llegue a diputado y esa es la única razón por la que se han acercado a MORENA. Todo su discurso en Bandera socialista solamente es una careta, una justificación de su política real.
2. Pero no podemos negar que se trata de una buena careta. Tienes razón en que AMLO tiene una concepción de lucha puramente electoral y que eso le impide apoyar otros movimientos. Pero AMLO es una cosa y la gente de su movimiento, otra. La gente que apoya a Obrador ha estado, a pesar suyo, en todas las luchas que mencionas: APPO, SME, Copala, etc. Entonces lo importante es esa gente, no el líder.
3. Cuestiones que tan alejado está del neoliberalismo, yo creo que mucho. Una de sus propuestas es elevar cada año el salario mínimo por encima de la inflación y tú has de saber que uno de los dogmas del neoliberalismo es precisamente el control de salarios, mantenerlos siempre por debajo del aumento de inflación. Pero la cuestión de fondo es esta: AMLO es capitalista, de acuerdo, nadie lo ha negado. Pero aún dentro de la burguesía hay matices y tendencias, es falso que "todos son lo mismo". EL PRI y el PAN son neoliberales, AMLO no. El PRI y el PAN son dóciles a los EU y están de acuerdo con el plan de anexión llamado Iniciativa Mérida, AMLO no. Los otros dos están de acuerdo con la militarización, AMLO no.
Los gringos han trazado un plan para México, convertirlo en una especie de protectorado, se han convencido de que no hay otro modo de mantener al país bajo su control que implementando un Estado autoritario y represivo y, aún más, con su intervención militar directa. AMLO no está de acuerdo con ese plan, por eso creo que su gobierno si sería una alternativa a la creciente militarización. Cuando habla de cuidar el prestigio de las fuerzas armadas se refiere precisamente a que no sean utilizadas como un ejército de ocupación, como una fuerza represiva a nivel nacional y cotidiano, como ya lo es. Yo creo que si aspiramos a reconquistar nuestra soberanía sí tenemos que cuidar el prestigio de las fuerzas armadas pero no justificando sus actos represivos sino precisamente dejando de utilizarlas para eso.
Te reitero lo que dije en nuestro último intercambio: AMLO propone un capitalismo nacional, centrado en el capital productivo (a diferencia del actual, donde domina el especulativo) y centrado en el mercado interno. Además, se propone combatir las prácticas monopólicas, acabar con la corrupción y complicidad entre gobierno y empresarios de modo que éstos paguen impuestos. Todo esto OBJETIVAMENTE favorece a los trabajadores en el corto plazo. Un capitalismo dinámico, productivo y orientado al mercado interno genera empleos y movilidad social. Justamente es el desempleo el que orilla a la mayoría de la gente a migrar, a la economía informal y al narco. Si se resuelve este problema, a mediano plazo el narco ya no tendrá de dónde abastecerse de más carne de cañón. En nuestro último intercambio me cuestionabas si es posible eso (un capitalismo ascendente y dinámico) en plena crisis mundial. Yo te respondo que sí, lo hechos los demuestran. Brasil en medio de la crisis ha tenido tasas de crecimiento del 9 % anuales. La crisis es un hecho pero no hay que tomarla como un dogma, aún a media tormenta, algunos barcos no se hunden y algunos hasta utilizan las olas para surfear.
Por el otro lado, hacer que los empresarios paguen impuestos (lo cual implica una batalla política para comper los lazos de complicidad, componendas y corrupción entre empresarios y gobierno) permitirá al Estado manejar un mayor gasto público y ampliar servicios como salud y educación (tú dices que AMLO no tiene un plan de educación, que sus declaraciones son pura demagogia; yo respondo que el IEMS y la UACM demuestran lo contrario).
3. Creo, David, que siendo sinceros y leyendo con mente abierta el programa de AMLO podemos concordar en que es anti neoliberal en sus planteamientos. El asunto es que para llevar a la realidad esos planteamientos hay que dar una batalla política contra a) los partidos de derecha y su base de apoyo, b) los medios de comunicación, c) las grandes empresas monopólicas nacionales, d) las grandes empresas monopólicas extranjeras y, en última instancia, e) el imperialismo norteamericano y español. ¿Está dispuesto AMLO a dar esta batalla? Ese es el dilema de todos los líderes que se plantean convertir países dependientes en países capitalistas avanzados. Para derrotar a estos enemigos deben apelar al pueblo, movilizarlo y organizarlo. Pero cuando el pueblo muestra demasiado empuje, sólo tienen dos opciones: a) seguirle el paso al pueblo y radicalizarse, b) ser rebasados por el pueblo y sustituidos por otra dirección ó c) de movilizar al pueblo y pactar con la oligarquía local y el imperialismo.
¿Por qué optará AMLO? No lo sabemos pero independientemente de lo que él quiera nosotros debemos apostar por b). Y para poder hacerlo necesitamos estar dentro de su movimiento, en contacto con su base social; no de manera acrítica pero tampoco en franca confrontación. AMLO, si es inteligente y cambia (los líderes pueden cambiar según la coyuntura) optará por a) y, en el peor de los casos, por C), lo cual nos lleva a un escenario donde él ya no representa una opción frente al PRI y el PAN sino que se vuelve un enemigo directo del pueblo.
Pero justamente es la victoria de AMLO la que abre estos escenarios. ¿Cuáles son los escenarios con el PAN o el PRI en la presidencia en 2012? Con el PRI tendremos la continuación de la actual tendencia a un régimen totalitario sólo que con un renovado apoyo social, con el pueblo esperanzado en el galán de telenovela. Esto le dará a Peña nieto el margen para hacer lo que Calderón ya no ha podido por el desprestigio que carga. Esto pondría a la izquierda a la defensiva y a nadar contra la opinión de una buena parte del pueblo. Nos haría empezar de cero, esperar de nuevo tres o cuatro años a que el régimen se desprestigie. El PAN no tiene otro modo de mantenerse en el poder que instalando en el corto plazo un Estado totalitario o un clima de terror de tal magnitud que anule el juego electoral o lo haga inviable, ese es el único modo en puede cerrarle el paso al PRI. Cancelar la realización de las elecciones de 2012 o posponerlas, alargando el mandato del espurio o nombrando a dedo un interino, nos pondría de golpe en un régimen ajeno a la constitución, es decir, en una dictadura.
Con este panorama, AMLO abre una puerta para la lucha política ofensiva, ya no defensiva; si logra llevar a cabo su programa, el país llegará a una situación que OBJETIVAMENTE favorece a los trabajadores (empleo por expansión del capital, mayores servicios sociales por un Estado fuerte y activo). Esas son las razones para apoyar a AMLO.
4. Me dirás que por qué no los socialistas luchamos de una vez por instaurar el socialismo en lugar apoyar a AMLO. La razón es que esta: porque no estamos en condiciones. Si estudias la historia de las revoluciones, verás que NINGUNA empieza con planteamientos radicales o socialistas. Todas empiezan con reclamos economicistas, democráticos o de liberación nacional y es en la lucha con los enemigos internos y externos que el pueblo entiende la limitación de estas demandas y se plantea otras más radicales. La gloriosa revolución rusa empezó planteando algo tan sencillo que de hecho parece propio de reformistas miserables: pan, paz y tierra. Creo que México no será la excepción: el pueblo hará del socialismo un objetivo suyo sólo después de una lucha por objetivos democráticos, reformistas y de liberación nacional y AMLO es la llave para ese escenario.
De antemano me adelanto, no estoy cayendo en el "etapismo" que tanto horror le causa a los troskos. No sé cuándo tiempo de aprendizaje y experiencia necesite el pueblo de México en una lucha reformista, puede ser un año o diez; la situación concreta nos lo dirá.
5. ¿Lo anterior significa que no debemos promover la idea de socialismo? Claro que no, pero maticemos. Entre las masas la propagación de las ideas socialistas no se hará por prédica periódico en mano sino como aprendizaje de su propia experiencia de lucha. Lo que sí debemos hacer es conformar el núcleo de militantes socialistas que promoverá demandas radicales durante la lucha reformista, es decir, formar el partido. Tenemos una doble tarea: 1) formar el partido de revolucionarios radicales, partido de cuadros necesariamente en esta etapa y 2) acompañar a las masas en su lucha reformista no de manera pasiva sino promoviendo el debate, impulsándolos a extraer las enseñanzas y señalando las limitaciones de esa lucha pero desde dentro, como compañeros y no como una secta ajena que periódico en mano adoctrina y condena a la gente. NO se trata de anular 2) en pos de 1). Un partido de cuadros que no se mueve en una lucha de masas no pasa de ser una secta, no es el partido de la clase obrera. Lo será cuando la clase lo reconozca como tal y eso sólo lo hará cuando dicha clase se encuentre movilizada.
Por todo esto no estoy de acuerdo contigo cuando escribes que " Es importante participar en movimientos [...] que pueden no ser propiamente revolucionarios o socialistas porque que hay que participar en estos en tanto la lucha no gire en promesas, y no esté atada a ninguna coyuntura electoral que de facto se encierra en el marco institucional burgués". Yo creo que hay que participar en esos movimientos aunque giren en torno a promesas y coyunturas electorales puesto que la gente que cree en esas promesas y se moviliza es la necesitamos y debemos participar justamente tratando que ese movimiento vaya más allá de lo electoral. ¿Dónde encontraremos un movimiento que nazca puro: sin caudillismos, sin intereses electorales, sin aspiraciones reformistas? Podemos esperar sentados porque nunca lo hallaremos.
Dices que es correcto participar en una huelga por intereses puramente económicos con el fin de radicalizar a los obreros pero no en un movimiento "que está de ANTEMANO atado a la vía electoral burguesa". Yo no sé por qué dices que está atado a ello DE ANTEMANO, ¿o acaso crees en el destino, en la fatalidad histórica? ¿Crees imposible que los seres humanos hagan su propia historia a contrapelo de los deseos del caudillo? Yo creo que el movimiento de AMLO puede rebasar lo electoral y así ha sido al menos para las bases: han estado presentes en TODAS las luchas de los últimos cinco años. Debemos potenciar esas tendencias.
6. "En México como en otros países coloniales ya no es posible que la misma burguesía sea capaz de cumplir las medidas democráticas". Esto me recuerda un ensayo de Enrique Semo titulado "El ciclo de las revoluciones burguesas en México" donde decía que con la revolución de 1910 y las reformas de 1934-40 se había terminado el ciclo de las revoluciones burguesas en México, que se habían cumplido todas las metas democrático burguesas y, por tanto, la próxima revolución no podía ser más que socialista. Yo creo que se equivocó por dos razones: a) no se cumplieron todas las metas democrático burguesas con la revolución de 1910 ni con el cardenismo y b) puesto que muchas de las conquistas que sí se obtuvieron se han eliminado, es posible que una facción de la burguesía encabece una lucha de masas por recuperarlas. Es decir, sí creo que en México es posible otro gran movimiento de masas acaudillado por una facción de la burguesía, eso y no otra cosa representa AMLO. Por duro que parezca, el capitalismo no está agotado ni en México ni en el mundo. Y no se trata de esperar por siglos a que caiga, hay que derribarlo; pero para eso necesitamos un pueblo fogueado en la lucha y el nuestro no lo está suficientemente. Su entrenamiento lo obtendrá de una lucha reformista. Eso es lo que decía el Manifiesto comunista, al principio los obreros no luchan contra la burguesía sino contra los enemigos de la burguesía pero en este tránsito se fortalecen políticamente. Insisto, no sé cuánto tiempo durará esta etapa; eso va a depender de la resistencia de la oligarquía nacional, del imperialismo, de la disposición de lucha de líder (AMLO) y del propio pueblo, de su velocidad para asimilar lecciones, de su capacidad organizativa. Los tres primeros factores no están en nuestras manos, el último sí; lo socialistas debemos apostar todo al pueblo para que en el periodo más corto posible se sacuda de líderes burgueses y luche por sus propios objetivos históricos.
Claro que la política que planteo requiere dos cosas: habilidad para no ser tragado por los burócratas reformistas del PRD y honestidad, para luchar por acompañar de verdad a las masas en esta lucha reformistas y no verlo como la ocasión para ganar curules. Esto último no lo veo en el PRT ni en el GDR, por eso me renuncié a tal organización.
En fin, camarada, esos son unos apuntes. Puede compartirlos con los compañeros de la LUS si gusta.
Un gran saludo.
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Sobre el escrito Es necesaria otra izquierda socialista y revolucionaria al lado de las luchas del pueblo…
Rayó
En El Capital Marx afirma que el problema de la verdad no es un problema teórico, sino práctico. Indicando con esto que no puede resolverse teóricamente el mundo, pues en el plano de la realidad las especulaciones se derrumban. De igual forma sucede con los proyectos que se plantean las organizaciones cuando no tienen un fundamento materialista de base. Los comunistas coincidimos en que es necesario cambiar el mundo, la diferencia se presenta en las formas para llegar a ese fin. Y no hay otra forma de validez y de comprobación de nuestras propuestas que la práctica misma. La práctica da la razón y es el medio para someter nuestras posturas. Podemos recitar una serie de enormes consignas revolucionarias utópicas y decir cuál es la solución mesiánica a nuestros males o ser marxistas.
Compañero David tu escrito carece de muchas cosas, pero principalmente de argumentos sólidos, y en cambio se llena de falacias que son desmentidas con el mínimo de esfuerzo.
La caracterización del MORENA como un movimiento electorero es cierta, además de ser enteramente circunstancial. MORENA surge para preparar la contienda electoral, no para otra cosa y eso lo tiene en cuenta el PRT, ya que en ningún momento se afirma que es un movimiento revolucionario o que se espera lleve el país al socialismo. En tu escrito dices que se pierde la independencia política al sumarse a MORENA pero nunca se aclara el motivo y enseguida escribes:
“en la (LUS) consideramos que estos puntos [refiriéndote a MORENA] no representan reformas ó medidas por las cuales los trabajadores tengamos que luchar pues fortalecen un proyecto ajeno al pueblo explotado y oprimido, que plantea efectuar unas cuantas reformas, que de ser posibles harían un poco más eficiente el sistema capitalista; sin embargo, en esencia el programa de MORENA es un programa meramente burgués,[…]” es clara la perspectiva que se defiende en los dichosos puntos, todos dentro de la legalidad claro está y además ajenos a los trabajadores mismos, sin embargo eso no excluye que sean los trabajadores quienes apoyen el proyecto y además se sumen a él.
Luego, sobre el ejército planteas que debe legalizarse la marihuana y crear brigadas de trabajadores para el combate al crimen organizado. La consigna ahí planteada suena un tanto insuficiente. El problema de la marihuana y la violencia en el país difícilmente se resolverán enteramente exigiendo la legalización, cosa que como tú apuntas AMLO no contempla en sus puntos, (y que exigírselo es ser ingenuo). Las brigadas de trabajadores para combatir la violencia y al crimen organizado, pienso, son una idealización. En las condiciones actuales serian los trabajadores los que pondrían aún más sus vidas para pagar una guerra sin éxito y además sin seguir resolviendo el problema que no es quién debe combatir al narcotráfico (ejército o milicias populares) sino cómo habrá de hacerse, porque el narcotráfico no es producto de la maldad de unos cuantos desclasados, sino la expresión social de problemas como la pobreza y el desempleo. Éste punto debe de discutirse con mucho más cuidado y profundizar en él, pues no ofrecen una solución sino una bonita reivindicación. “¿creen que el MORENA sea la organización para acabar la militarización?” te respondo, no.
“Es importante participar en movimientos que busquen más justicia social tales como: reinstalación de trabajadores despedidos, movimientos en defensa de espacios públicos y del medio ambiente, etc., que pueden no ser propiamente revolucionarios ó socialistas pero que hay que participar en estos en tanto la lucha no gire en promesas, y no esté atada a ninguna coyuntura electoral que de facto se encierra en el marco institucional burgués” ¿Es decir que si un movimiento electoral como el MORENA no busca más que las elecciones no hay porque participar en él, pues “gira en promesas”? si esa es la postura, es una actitud sectaria en tanto que presupone que los socialistas sólo deben de participar en espacios donde se sientan cómodos y dispuestos a luchar, de lo contrario para qué participar. Si se reduce la participación de las organizaciones socialistas a buscar en qué lugar participar porque les convence subjetivamente más, y no por el papel que juega en determinada coyuntura, es un error. Las organizaciones socialistas no deben quedarse en su sectarismo, deben de participar en el movimiento de masas de los trabajadores y arrebatarles las masas a esos movimientos, a las direcciones burguesas y difundir la postura socialista y como tu bien apuntas “el movimiento puede rebasar los intereses inmediatos”. Los comunistas no deben esperar que las masas lleguen a sus partidos porque eso no sucederá, sin embargo es su obligación ir a donde las masas se encuentren y arrebatarlas de los movimientos populistas, es ésa una de las funciones del partido, llevar la consciencia de clase.
Claro que es necesario que se basen los trabajadores en un programa socialista y revolucionario pero no seamos ingenuos en pensar que porque nosotros sabemos de eso, hay que darles la solución y ya. Menos aún, platear ideas abstractas que suenan más reconfortantes que el paraíso y que en su aspecto abstracto son igual de idealistas. El problema es cómo lo concretamos. Hay que criticar y discutir con MORENA, pero no de lejitos, hay que estar donde se encuentren para mostrar que no son la solución y más aún, para poder trabajar en verdad y no quedarse aislados como las sectas. Esto no significa integrarse y apoyar a MORENA: “la alternativa no hay que exigirla a alguien que no es posible que pueda dar” y en efecto, el PRT no piensa que eso sea la solución.
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29 de Septiembre de 2011 www.enlacesocialista.org.mx