[Solidaridadconcuba] Situación actual de la isla: Impresiones de un viaje a Cuba



Categoría: Cuba
Impresiones de un viaje a Cuba

Andrés Gómez
director de Areítodigital
(página web progresista de la comunidad cubano-americana de Miami)



Miami.- Durante días recientes estuve recorriendo lugares de La
Habana y sus alrededores para averiguar sobre el estado de la capital
después del desastroso paso de los recientes huracanes, Gustav e Ike.
También me llegué por carretera a la zona de la provincia de Pinar del
Río más afectada por el paso de estos dos huracanes.


En este y en un próximo artículo trataré sobre estas cuestiones.

En La Habana, además de conversar con muy bien informados amigos sobre
la actual situación del país y sobre las medidas dispuestas por el
gobierno revolucionario para afrontar las consecuencias al pueblo, a
la infraestructura y a la economía en general a consecuencia del paso
de los huracanes, me dediqué a averiguar personalmente sobre la
situación de los alimentos.

Por varios días visité diferentes mercados agropecuarios: los de
oferta y demanda –los privados, que hay 40 en la capital-, los
estatales, los suministrados por cooperativas agropecuarias, así como
los organopónicos, los cuales se abastecen de sus propios huertos
urbanos. También visité varios mercados que venden en divisa.

En primer lugar, no existe hambruna alguna. En segundo lugar, no
existe pánico, ni hay peligro de pánico, sobre la inexistente
posibilidad de un desabastecimiento de alimentos disponibles a la población.

Es indudable que la vida nacional, también en la capital, ha sido
adversamente afectada por los daños a la producción agropecuaria
causados por los dos huracanes. El reajuste en la forma de vida de la
población es evidente. Como personas sensatas que –en su gran mayoría-
son los habaneros, se preocupan y atienden con disciplina y presteza a
conseguir, en la medida que cada familia requiere los productos
disponibles necesarios para su alimentación.

En todos los mercados hay un estricto control de precios de diez
productos básicos, entre los que se encuentran el arroz, los frijoles,
el maíz, las viendas y las carnes. No hay espacio alguno permitido
para la especulación ni para los especuladores. El momento es de
crisis y toda medida requerida para garantizar la alimentación,
tranquilidad y bienestar de la población es imprescindible y así lo
entiende el gobierno y la inmensa mayoría de la población.

No es cierto que los vendedores ni los intermediarios en los mercados
agropecuarios de oferta y demanda –los privados- se hayan negado a
vender alimentos, eso sería contrario a sus intereses e instintos.

Sencillamente estos mercados, por ley, se abastecen de la producción
agropecuaria excedente disponible después que los productores cumplan
su cuota con los organismos del Estado. Y en estos momentos no hay
producción excedente disponible.

Además, por mucho tiempo se permitió demasiadas irregularidades
–realmente ilegalidades- en todo el proceso de abastecimiento y venta
de estos productos en los mercados de oferta y demanda y en este
tiempo ninguna ilegalidad es permitida. E ahí las razones del
desabastecimiento de estos mercados.

En los agros están a la venta los productos imprescindibles, no hay la
variedad de éstos que existían antes del paso de los huracanes. Los
que hay son los siguientes y sus precios son en moneda nacional no
convertible.

El arroz se vende a 3.5 pesos la libra; los frijoles negros a 7 pesos
la libra. Las viendas se venden: el boniato, la que más se vé a 70
centavos la libra; la malanga chiquita y la malanga isleña –el chopo-
al mismo precio; la yuca a 80 centavos la libra. El maíz a 7 pesos la
libra; la harina de maíz a 2.40 pesos la libra. Hay mucha naranja
agria a 2 pesos la libra. Hay menos naranja dulce a peso la naranja.
Hay mucha fruta bomba a 3 pesos la libra; y la guayaba se vende a 5
pesos la libra. El pepino está a 7 pesos la libra. El aguacate
–escaso- entre 10 y 15 pesos cada uno. El ajo, dependiendo del tamaño,
a 1, 1.5 o 2 pesos cada uno. No hay cebolla, no es su temporada,
aunque hay cebollinos. A veces se encuentra albahaca, berro y otras
verduras y hortalizas. El mazo de albahaca, por ejemplo, se vende a
70 centavos.

Hay carne y mantiene los precios que tenía antes del paso de los
huracanes. No hay huevos. En los mercados en divisa el abastecimiento
es normal y los precios se mantienen como eran antes del paso de los
dos huracanes.

Visité muchos agros, grandes y pequeños, mercados en divisas y puntos
de venta –los kioskos- en la mayoría de los municipios de la capital:
Centro Habana; Habana Vieja, Cerro, 10 de Octubre, Plaza, Playa y Marianao.

Y lo hice para que nadie me hiciera cuentos y para poder hablar con
autoridad sobre estos asuntos que tanto nos preocupan a todos nosotros.

En cuanto al viaje que realicé a la zona afectada de Pinar del Río,
salimos de La Habana por carretera camino a tierras de Pinar por la
autopista. En ella continuamos hasta la salida de San Cristóbal,
aproximadamente a 90 kilómetros del comienzo de nuestro recorrido.

Nuestra meta fue el pueblo de Paso Real de San Diego donde quedó
registrada la máxima velocidad de los vientos de un huracán –el
Gustav- que jamás se haya registrado científicamente en Cuba: 342
kilómetros por hora.

En el entronque de San Cristóbal tomamos la Carretera Central en la
que nos mantuvimos los próximos 30 kilómetros hasta llegar a Paso Real
de San Diego. Pasamos los pueblos de Santa Cruz de los Pinos,
Entronque de Los Palacios, Entronque de San Diego y los asentamientos
y poblados entre ellos.

Era indiscutible, por lo que observamos, que aquella región había sido
afectada por una fuerte tormenta. Lo que no era evidente era que por
esa región, hacía cuatro semanas, habían pasado en el espacio de dos
semanas, uno de otro, dos huracanes: Gustav, con vientos categoría 4,
e Ike con vientos categoría 1.

Cuatro años antes, en el 2004, también recorrí el paso de otro
destructivo huracán, el Charley, el cual atravesó a la provincia de La
Habana de sur a norte causando cuantiosos daños. En aquella ocasión
lo hice tres semanas después del paso del huracán, esta vez fue cuatro
semanas después del paso de estos dos huracanes.

En esta ocasión la recuperación de la región afectada había sido
lograda con mucha más eficiencia y rapidez que la anterior, a pesar
que los daños habían sido mayores. Sí vimos árboles y palmas
derrumbados por el viento; algunas casas y otras instalaciones,
graneros y molinos aún parcialmente sin sus paredes y techos de zinc,
y una sola escuela primaria aún no reconstruida.

Pero nada comparado con la destrucción que ví en el 2004, tres semanas
después del paso del huracán Charley.

La sorpresa aumentó al máximo cuando llegamos al pueblo de Paso Real
de San Diego donde se registraron los más fuertes vientos en la
historia de los huracanes en Cuba, cuando el paso del Gustav.
Indudablemente vimos que el pueblo había sido afectado por una
reciente tormenta. Pero lo que no se veía era que por ahí habían
pasado hacía cuatro semanas dos señores huracanes.

¿Y por qué?

Porque el gobierno revolucionario movilizó todos los recursos a su
disposición, de manera óptima, para restaurar lo antes posible la
normalidad a la vida de la población afectada por el paso de estos dos
huracanes. Y porque el gobierno también ha actuado de manera rápida y
eficiente para restaurar a la normalidad la producción agropecuaria,
los servicios eléctricos y telefónicos de esa región del país.

El gobierno revolucionario y las demás instituciones, organizaciones
de masas y organismos del Estado respondieron como el momento exigía de ellos.

Es mi testimonio que el pueblo, la inmensa mayoría de la población, ha
respondido a las desgracias ocasionadas por los huracanes a la vida
nacional de manera solidaria y disciplinada.

Los que afirmen lo contrario mienten.

Tiempos difíciles confrotan y confrontarán a nuestro pueblo como
consecuencia del paso de estos dos huracanes. Aunque podemos confiar
que todo lo que corresponda hacer al gobierno revolucionario y al
resto del pueblo cubano lo están haciendo de la mejor y más justa
manera posible.//
 
 
22 de octubre de 2008
www.enlacesocialista.org.mx

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