
| Éxito de la huelga general |
| VS 0 | | sección: web | 05/03/2010 |
| Andreas Sartzekis, desde Atenas |
Convocados por la GSEE (sector privado) y Adedy (sector público), 2,5 millones de trabajadores se han sumado a la huelga del 24 de febrero (de 11 millones de habitantes). Las manifestaciones han sido en todos los sitios combativas, como en Atenas, con 50.000 personas en la calle y consignas afirmando que no corresponde a los trabajadores pagar la crisis y atacando a la Unión Europea y al FMI. Este éxito confirma el de la huelga del 10 de febrero, que solo convocaba la Adedy, y constituye una respuesta dura a las pretensiones de las agencias financieras de notación que amenazan con bajar la nota del país si el gobierno no consigue impedir las movilizaciones. Pero es también una respuesta a la fábula según la cual Grecia viviría por encima de sus medios. Un verdadero insulto cuando Grecia se encuentra entre las regiones más pobres de Europa y muchos trabajadores deben acumular dos empleos para llegar a fin de mes. Frente a las medidas anunciadas y las por venir (un segundo paquete es exigido por la burguesía europea, que tiene por objetivo en particular la 14ª e incluso la 13ª paga), la firmeza en las reivindicaciones es decisiva. En este sentido, las reivindicaciones de los dos sindicatos enseñantes del primer y segundo grado son un buen ejemplo: salario mínimo en 1.400 euros, integración de las primas en el salario, presupuesto de Educación de un 15% del presupuesto nacional y representando al menos un 5% del PIB. Se han manifestado tras una pancarta que decía: ¿Nos declaran la guerra? ¡Van a tener la respuesta que merecen! Dicho esto, los obstáculos a la extensión de las luchas son importantes. Está en primer lugar el doble discurso de las direcciones sindicales dirigidas por el Pasok (PS). La GSEE dice que “nos negamos a pagar el precio de una crisis de la que no somos responsables” para añadir inmediatamente que “no sólo” los trabajadores deben hacer sacrificios, admitiendo así que las medidas antiobreras son necesarias pero pidiendo a Papandreu que tome también una o dos medidas contra la patronal. Segundo obstáculo, decisivo, la división del movimiento obrero, mantenida ante todo por el KKE (PC) que ha logrado el 24 de febrero una “dinámica de movilización” ¡a la vez que permanecía al margen de los demás cortejos! La izquierda antiliberal y anticapitalista tiene pues la responsabilidad histórica de impulsar realmente el “todos juntos”. Desde este punto de vista, el llamamiento de la coalición Antarsya va en el buen sentido, llamando a extender las huelgas con asambleas generales de masas y comités de huelga coordinados. Hay urgencia, se pueden producir pronto callejones sin salida, como la campaña xenófoba llevada a cabo actualmente no contra las presiones de los capitalistas alemanes, sino contra “los alemanes”, evocando la ocupación nazi. La coordinación de los trabajadores a escala europea se muestra como una prioridad. Publicado en el semanario TEAN nº 45 (04/03/10). Traducido de http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article16654 Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR |
___________________________________________________________________________________________________________
8 de Marzo de 2010 www.enlacesocialista.org.mx
Volver